martes, 30 de junio de 2009

y así caía el agua

Ayer comenzó a llover, no le hacía caso, lo único que me preocupaba es que se fuera la luz, afortunadamente no lo hizo... llegué a pensar que se estaba cayendo el cielo, vaya que en verdad llovía como no hace mucho, en eso se me ocurrió recorrer la cortina de la ventana de mi cuarto y cuando miré hacía abajo noté que mis padres se mantenían en la camioneta esperando a que la lluvia pasara.

Baje a la primera planta y abrí la puerta por si querían emprender una carrera para entrar pero no quicieron, entrecerré la puerta y abrí la ventana de la misma y miré al cielo... así me quedé alrededor de 35 min. sólo mirando llover.

Nunca me había quedado así en años viendo la lluvia o mejor dicho aquella tormenta amenazante de interminables descargas descomunales eléctricas. Siempre me ha agradado mucho sentir que llueve, mejor aún si cae agua a cantaros... siempre me llena de paz, me relaja y me hace sentir mucho mejor. Pero el acompañamiento de las descargas eléctricas le daban un toque de agresividad, sobre todo por los tonos graves.

Era como ver mi tranquilidad teñirse de rabia, sentirme perfectamente bien para idear la mejor forma de amenazarme o simplemente menos preciarme de una manera en la que solo yo podría hacerme.

Entre todo lo que veía hubo un solo rayo que destacó sobre la multitud, uno que espero ver de nuevo algún día. Fue ver un rayo pero no desapareció como los demás, este fue gradual de arriba hacía abajo pero dejando una fugaz estela de por decirlo así "chispas", fue muy peculiar y lo mejor que pude hacer fue sonreir.

buenas noches.

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